>LIENZOS/

Trabajo los lienzos como un espacio de encuentro entre la materia y el gesto, sin intermediarios.

Aquí el proceso es más directo, más físico, más ligado al tiempo y a la acción.

Pinto y dibujo desde la exploración, dejando que el error, la superposición y la transformación formen parte del resultado. No busco una imagen cerrada desde el inicio, sino que dejo que cada pieza se construya en ese equilibrio entre control y accidente.

En estos trabajos me interesa especialmente traducir estados internos a través del lenguaje plástico. No intento representar de forma literal, sino sugerir, generar una atmósfera que conecte con lo emocional.

Entiendo cada lienzo como un fragmento dentro de mi flujo continuo de experimentación: un espacio donde las ideas aparecen, se transforman o encuentran nuevas direcciones.

Vías de un viaje
80,00 €

Trabajo esta pieza desde la idea de viaje. La estructura remite a las vías del tren, donde la repetición marca el ritmo y la dirección, generando una sensación de continuidad.

Me interesa esa constancia del patrón frente al cambio del entorno. Las vías permanecen, se repiten, sostienen el recorrido, mientras todo lo que las rodea se transforma con el paso del tiempo.

La superficie matérica introduce esa variación, ese contexto cambiante que contrasta con la regularidad de la forma. La geometría precisa se sitúa sobre una base que conserva la huella del proceso.

Lo controlado y lo imperfecto conviven en un mismo plano, generando tensión y equilibrio.

Entiendo esta pieza como una reflexión sobre el trayecto: no tanto el destino, sino ese proceso en el que algo se mantiene mientras todo lo demás evoluciona.

Entre el agua y la tierra
60,00 €

Trabajo este lienzo desde la relación entre materia y paisaje, sin buscar una representación literal, sino una sensación. Las capas de azul se expanden como agua en movimiento, mientras las zonas más densas y terrosas aportan peso y estabilidad.

Me interesa ese contraste entre lo fluido y lo sólido, entre lo que parece desplazarse y lo que permanece. La textura juega un papel clave: no solo construye volumen, sino que introduce pequeñas variaciones que hacen que la pieza cambie según la luz y la distancia.

Es un diálogo entre gesto y control, donde cada capa se adapta a la anterior, generando una composición que no es estática, sino que sugiere un momento dentro de un proceso más amplio.

Pausa en el viaje
80,00 €

Trabajo esta pieza desde la idea de señalización dentro de un viaje. La estructura geométrica remite a esos elementos que organizan y guían el recorrido, como una especie de lenguaje visual que aparece en el camino para orientarnos.

Frente a esa retícula más rígida, el gesto curvo introduce una interrupción, una pausa. Algo que no sigue la norma, pero que también forma parte del trayecto.

Me interesa ese diálogo entre lo que ordena y lo que irrumpe, entre lo que guía y lo que se desvía. Como en cualquier viaje, no todo es línea recta: hay momentos que rompen el ritmo y le dan sentido al conjunto.

La superficie matérica refuerza esa sensación de contexto, de territorio. Un espacio donde conviven estructura y gesto, dirección y cambio.

Grieta
80,00 €

Trabajo esta pieza desde la idea de ruptura. Una superficie aparentemente estable se ve atravesada por una forma oscura que actúa como una grieta: no solo divide, sino que transforma la lectura de todo el conjunto.

Me interesa ese momento en el que algo se quiebra y, a partir de ahí, aparece una nueva estructura. La línea no es completamente regular; tiene variaciones que la hacen más orgánica, como si hubiera surgido de forma natural dentro de la materia.

La textura juega un papel clave, aportando una sensación de peso y tiempo, mientras la grieta introduce un contraste directo, casi abrupto. Es en ese choque donde aparece el equilibrio.

Entiendo esta pieza como una exploración de la tensión entre continuidad y ruptura, entre lo que permanece y lo que irrumpe.

Islas
80,00 €

Pieza que parte de la idea de fragmento y distancia.
Formas que aparecen separadas, suspendidas dentro de un mismo espacio, como pequeñas islas que comparten un fondo pero mantienen su propia identidad.

El azul actúa como un territorio común, casi líquido, que conecta sin unir del todo. Las formas emergen desde la materia, generando una relación entre presencia y vacío, entre lo que se delimita y lo que se diluye.

Hay una tensión sutil entre lo individual y lo compartido. Cada elemento existe por sí mismo, pero no se entiende completamente sin el contexto que lo rodea.

Una pieza que habla de conexión sin contacto, de cercanía sin fusión.

Ecos en la materia
80,00 €

Trabajo esta pieza desde la repetición y el gesto. Las ondas generan un ritmo que se expande y se contrae, construyendo una sensación de movimiento dentro de un espacio contenido.

Me interesa cómo ese patrón, aunque constante, nunca se percibe igual. La ligera variación en cada línea introduce una vibración que rompe la uniformidad y activa la superficie.

La materia juega un papel importante: no es un fondo neutro, sino un terreno que dialoga con la forma. Lo irregular, lo erosionado, contrasta con la precisión del trazo, generando tensión entre control y proceso.

Entiendo esta pieza como un equilibrio entre lo repetitivo y lo orgánico, donde el ritmo no es estático, sino algo que se transforma con la mirada.

Verde en relieve
80,00 €

Aquí no busco cubrir, busco descubrir.
Trabajo la superficie hasta que empieza a hablar por sí sola.

Hay capas que se quedan, otras que rompo.
El relieve aparece cuando dejo de controlar demasiado y empiezo a escuchar el material.

No es solo color.
Es peso, fricción, tiempo.

Este tipo de pieza no se pinta, se construye.